Berlín y la “vergüenza” de oír en 2023 en una manifestación: “¡Muerte a los judíos!”.

Nius/Salvador Martínez Mas.- La capital alemana causa ‘shock’ al dejar que transcurra con normalidad una manifestación pro-palestina en la que hubo gritos antisemitas.  Hay una una investigación abierta por delito de incitación al odio. La ministra del Interior del canciller Scholz condena los hechos con la mayor firmeza. No es la primera vez que ocurre algo así.

La policía controla las manifestaciones en Neukölln, un barrio de Berlín (Alemania)GETTY

En Berlín, la capital europea en la que se ideó la aniquilación de los judíos de Europa, se grita: “¡Muerte a los judíos!”. Ese grito se escucha junto a “¡Muerte a Israel!”, entre otros extremos exabruptos, mientras desfilan varios centenares de personas, entre 300 y 500 manifestantes convocados por la organización Samidoun Alemania, la rama germana de la Red Internacional de Solidaridad de Presos Palestinos. 

En dicha organización dicen que llegaron a juntar hasta 1.000 personas en la manifestación de hace dos sábados que recorrió una de las principales arterias del multicultural barrio de Neukölln, al sur de la capital teutona. La manifestación no fue, sin embargo, noticia por la asistencia en la convocatoria, sino por el carácter antisemita de algunos mensajes gritados en dicha concentración. Se supone que el desfile pretendía mostrar apoyo a “los acérrimos defensores de la mezquita de Al-Aqsa” de Jerusalén tras jornadas de recientes disturbios en la ciudad tres veces santa.

Las imágenes de la asociación democ, especializada en la documentación y análisis de movimientos antidemocráticos, dejan poco lugar a dudas. Tampoco hay dudas de por qué las reacciones a esas imágenes han obligado a pronunciarse a buena parte del Gobierno del canciller alemán Olaf Scholz, el Ejecutivo berlinés, y, entre otros, las autoridades dedicadas a la lucha contra el antisemitismo en un país marcado por el funesto III Reich. El totalitario régimen de Adolf Hitler, que tenía en Berlín su capital, acabó en Europa con la vida de seis millones de judíos.

Así, la ministra del Interior, la socialdemócrata Nancy Faeser, dijo “condenar con la mayor firmeza posible” la manifestación en cuestión. El ministro de Justicia, el liberal Marco Buschmann, salía a la palestra el lunes de esta semana, dos días después de la manifestación en cuestión, para invitar a las autoridades competentes a actuar como no hicieron el día en que se gritó a favor de la muerte a los judíos y a la aniquilación de Israel en las calles de Berlín.

“Consejo para los neonazis que quieran gritar ‘Muerte a los judíos’ sin ser molestados: Háganlo en Neukölln y en árabe”, ha señalado cáustico Filipp Piatov, del diario Bild.

Tras la “vergüenza”, una investigación abierta por incitación al odio


“Cuando grupos corean ‘Muerte a los judíos’ en las calles alemanas, existe una sospecha inicial de incitación al odio según el artículo 130 del Código Penal. Supongo que todas las autoridades de seguridad competentes actuarán en consecuencia”, decía Buschmann. 

El caso es que sí, a finales de esta semana ya había en marcha una investigación precisamente por delito de incitación al odio supuestamente cometido en la manifestación de Samidoun Alemania. Sin embargo, esas pesquisas se lanzaron tiempo después de que se hablara del escándalo que suponía haber dejado a centenares de manifestantes desfilar por Neukölln tal y como se observa en las imágenes de democ.

Manuel Ostermann, vicepresidente del Sindicato Alemán de Policía, lamentaba la “vergüenza” para Berlín que suponía el haber dejado que ocurrieran los gritos antisemitas. “En Alemania hay que luchar contra el antisemitismo con todos los medios del Estado. La manifestación de Berlín da una imagen de vergüenza. Hay que poner fin a la preocupación retórica. Necesitamos actuar de forma consecuente”, dejaba dicho en redes sociales Ostermann. 

Los policías en la manifestación no se enteraron de los gritos antisemitas

El antisemitismo que lamentaba este sindicalista policial estaba fuera de toda duda para el responsable en Berlín en la lucha contra el antisemitismo, Samuel Salzborn. “El carácter antisemita de esa reunión es, en vista de las información que hay, indudable”, diría Salzborn en unas declaraciones recogidas por la cadena de radio-televisión pública de Berlín, RBB.  

El democristiano Kai Wenger, de quien se espera sea más pronto que tarde alcalde de la capital alemana, reaccionaba al escándalo generado por la manifestación con unas declaraciones al diario generalista berlinés Der Tagesspiegel en las que aseguraba que “el antisemitismo y la actitud anti-israelí, venga de donde venga, no tiene sitio en Berlín”.

Una de las circunstancias que más ha costado entender es que la policía presente para garantizar la seguridad de la manifestación – el dispositivo contaba con 250 agentes – no interviniera cuando se escucharon los gritos antisemitas. 

“El problema, in situ, es que esas palabras en concreto no las escucharon los agentes, tampoco los traductores”, según las explicaciones que daba el portavoz del área de Interior de la ciudad-estado que es Berlín, Thilo Cablitz. En vista de que el árabe era la lengua que se emplea en las consignas que se gritan en manifestaciones como la de hace dos sábados, a la policía la suelen acompañar traductores.

“Consejo a los neonazis”: se puede gritar muerte a los judíos si es en árabe

Ante la inacción policial, Filipp Piatov, periodista del diario Bild, el periódico más leído de Alemania, sacaba hace unos días en su cuenta de Twitter una cáustica conclusión. “Consejo para todos los neonazis que quieran gritar ‘Muerte a los judíos’ sin ser molestados, quedar impunes y ser socialmente aceptados: Háganlo en Neukölln y en árabe”, escribía Piatov.A buenos entendedores, sin embargo, pocas palabras e imágenes bastan para percibir el carácter antisemita de la manifestación. Stefan Lauer, por ejemplo, demostraba hace unos días ser uno de esos buenos entendedores al firmar un detallado texto sobre la manifestación publicado esta semana en Bell Tower, plataforma de actualidad e información Fundación Amadeo Antonio, una organización antirracista con oficinas en Berlín y Heidelberg (oeste germano).

Recoge Lauer en ese escrito cómo se apoyaba en esa manifestación, por ejemplo, a Ahmad Mansara, un palestino de veinte años encarcelado en Israel por haber protagonizado con su primo un atentado terrorista armados con cuchillos. También hubo gritos de apoyo a las Brigadas Al-Qassam, el brazo armado de la organización terrorista palestina Hamas.

Además, se escuchó en Berlín “el cántico: ‘y para los que se preguntan quiénes somos, somos la gente de Al-Areen’, que se refiere a Saraya al-Areen, un grupo militar originariamente cercano al Gobierno sirio, cuyos miembros atacan a civiles israelíes y cuentan con el apoyo del régimen iraní”, según Lauer.

La propia Samidoun Alemania es una organización que se vincula con otra agrupación terrorista palestina, el Frente Popular de Liberación de Palestina (FPLP). Samidoun también apoya la campaña internacional anti-israelí BDS para boicotear bienes, compañías o personas relevantes de Israel. La BDS es una iniciativa que ha sido condenada por el Bundestag en una resolución contra el antisemitismo.

Este fin de semana, sábado y domingo, también había previstas manifestaciones pro-palestinas en Berlín. La policía de la capital germana, sin embargo, las prohibió alegando, entre otras cosas que podría producirse en ellas incitación al odio. En principio estaban convocadas con los siguientes lemas: el sábado, “solidaridad con todos los presos políticos en el día de los presos palestinos”, y el domingo, “día de los presos palestinos”.