El Concello de Pontevedra estudia denunciar las proclamas nazis «terribles» de los ultras de la Cultural.

La Voz de Galicia/Nieves D. Amil.- La portavoz del Gobierno local, Anabel Gulías, considera inadmisible el comportamiento de los radicales y advierte de que «esta é unha cidade libre de fascismo». Los cánticos hitlerianos llegaron tras una pelea en la calle.

La pelea entre los ultras de la Cultural Leonesa y el Pontevedra CF llegó este lunes a la junta de gobierno del Concello de Pontevedra. No solo el altercado en la Praza do Peirao despertó su rechazo, sino que los cánticos fascistas en el interior del estadio se consideran intolerables. La portavoz del Gobierno local, Anabel Gulías, recalcó que «Pontevedra é unha cidade libre de fascismo, neste caso non imos permitir nin consentir este tipo de situacións en ningún espectáculo deportivo ou cultural. Non seremos nós soamente os que actuaremos, estudaremos os feitos e tomaremos as decisións que estean na nosa competencia. Si temos a posibilidade de identificalos, o faremos».

El Concello condena unas actuaciones que «representan a unhas poucas persoas, pero para nada se corresponde co comportamento do groso das afeccións da Cultural ou do Pontevedra». Los altercados comenzaron en la calle con una pelea entre los ultras de ambos equipos y acabó con un herido leve atendido en el entorno de la Praza do Peirao y que rechazó la posibilidad de ir al hospital. Tras más de media hora sin moverse de la zona próxima a un parque infantil y custodiados en todo momento por los agentes, la Policía Nacional y Local iniciaron el camino hacia el estadio de Pasarón. La hinchada de la Cultural fue escoltada hasta la grada, donde volvieron a tener un comportamiento que ahora estudiará el Concello por los cánticos y gestos hitlerianos antes y durante el partido. Algunas de estas proclamas eran hacia los aficionados que entraban en el estadio. «É algo terrible», concluyó Gulías. Los ultras de la Cultural Leonesa Orgullo Cazurro estuvieron en el interior del estadio hasta que la zona quedó completamente desepejada y pudieron salir de nuevo escoltados hacia el autobús.